4.7.09

Tukylandia tiene algo...

Amo mi casa.
Sí, así la tiro: Amo-mi-casa.
La amo tanto, que hasta tiene nombre: “Tukylandia”

Amo cada rincón.
Mis escasos muebles.
La luz que entra por las ventanas.

Cada quien con su casa tendrá su relación, su propia manera de sentirla.
Tukylandia y yo, nos llevamos bien.
Ella no es una tipa grande como una mansión, no tiene una decoración top model, ni lo último que salió en las revistas de decoración de interiores. Pero tiene “algo”, un “algo” que todavía no logro explicar.

Eso que no logro explicar hace que la gente en casa, se quede horas. Nunca, quien viene a Tukylandia se va pronto.
¿Que hay de muebles?

Veamos:
1 biblioteca
1 sillón
1 mesa
2 sillas
1 puff
1 cuadro colgado en la pared
1 equipito de música.

¿y en el cuarto?
1 cama
1 escritorio
1 computadora
1 televisor y un dvd (que raras veces prendo)

Y libros, eso sí, pocos libros para todos los que me gustaría tener.

No, no hay muchos muebles.
Sin embargo Tukylandia, ha recibido piropos importantes como “acá hay paz”, “siento calma cuando vengo”

Hay casas que desbordan de cosas pero acá, en cambio, hay pocos objetos, muy pocos. Y cada objeto tiene un porque de estar en el lugar que está; y como me dijeron un vez “cada cosa en Tukylandia tiene su historia”

Claro que esta casa ha cambiado.
Cuando entré, hace dos años, no había nada.
Para que se den una idea aquí tienen “el antes y el ahora”, del cuarto y el living



¿Y por qué hablo hoy, de Tukylandia?
Porque hoy he confirmado, una vez más, que aquí... aquí hay “algo”.

Y les cuento.
Resulta que en febrero, si mal no recuerdo, le dije a Pablo: -quiero tener una mesa blanca de madera y dos sillas en el balcón- él dijo:-¿de madera blanca? te parece que conseguirás?- y yo: -ya verás, que si soy capaz de soñar con una mesa blanca para mi balcón, el universo se encargará de ponerla en mi camino-
Un tiempo después, Pablo me ayudó a traer la mesa y las dos sillas de madera blanca que ven en la foto.

Claro que la mesa vino con plantas incluidas.
-Tomá, Pablito, ésta plantala vos, pero transmitile amor porque sino, no crecerá. A las plantas hay que tratarlas con dulzura ¿viste?, si tocás la tierra con bronca la planta lo sentirá, así que ponele paz y cosas bonitas-
Y él sonriendo con cara de: “estás chapita, Tuky”.

Nos pasamos la tarde en el balcón y cuando llegó la hora de limpiar el enchastre que habíamos hecho, caímos en la cuenta que no había balde.
Así que yo me quedé barriendo y él salió rumbo a los chinos
Ese fue el día que Pablo, me regaló el balde azul diciendo “era el color más lindo de los que había”... ¿ven? cada objeto en Tukylandia tiene su historia.

Pero sigo contándoles.
En ese balcón hay una alcantarilla pequeñita.
Aquel día abrí la alcantarilla y limpié lo que la inquilina anterior, nunca había limpiado.
Sacamos ramitas, basura, pelusas... sacamos todo.
Y el balcón quedó impecable, tan bello como yo lo había imaginado.

Todas las plantas crecieron bonitas salvo una que, después me enteré, no era para tener en balcones.
Antes de que las malas lenguas hablen porque tienen boca, aclaro que: no, no murió la que plantó Pablo, esa, sigue dando flores rojas hermosas.

¿Y por qué cuento ésto?
Ah! sí!!, resulta que hoy ordené Tukylandia.
Al mirar el balcón dije: -caramba, hay que pasarle un trapito a la mesa-

Limpia la mesa dije: -podría regar las plantitas ahora- y ahí, al mirar las macetas pensé:-tengo una maceta grande donde ya no está la plantita que se me murió, tendré que encontrar alguna que quiera vivir en ella-

Mientras miraba las plantas, noté que un yuyo marchito tenía que ser removido con urgencia de otra maceta. Y que entre medio de los yuyos, había un broche (?) que me hizo sonreír al pensar: -faaa no sabía que los broches crecían en macetas-

Y mientras sonreía, ocurrió este milagro:



Con sumo cuidado saqué la plantita, que en realidad no era una, sino varias.
Y terminé sacando los yuyos, colgando el broche en el tendedero y ahora, ahora mi maceta grande tiene vida...



¿Ven? ¿Cómo no dedicarle un pos a Tukylandia?
Tukylandia tiene algo... algo, que no sé explicar...



7 comentarios:

MariaN dijo...

TUKYLANDIA TIENE MAGIA ASI DE SENCILLO, MAGIA Y CORAZON. ... GRACIAS PRINCES POR COMPARTIRLA CONMIGO =).

PD: YO CREO Q PABLO SI MATO LA PLANTA Y NADA ME VA A HACER CAMBIAR DE IDEA ...A MENOS Q, LA PLANTA Q PLANTO PABLO HAYA MATADO A OTRA PLANTA.

nuwamda dijo...

Para mí que tukylandia tiene fertilizante!

Lindo lindo lindo!

:)

Zuru dijo...

Tiene Buenos Aires un rincón
en un "jardín" prohibido,
un tal piazzola, amigo de un "terozorzal"
que le presta el nido
para ver de plata amanecer
de oro atardecer, de madrugada,
una mirada de mujer...
Tiene "Tukylandia" que sé yo... :)

.:. chirusa .:. dijo...

tiene su dueña, nada que agregar (por ahora ;) )

Marcos dijo...

Que bonita tu casa, Tukylandia te tiene a vos, que mas hace falta para que la magia aparesca?, gracias por compartir.

Pablo dijo...

NOOOOOOOOOOOO TE PUEDO CREER!!!! !!!! !!!, Tukylandia es mágica!!!, eso ya lo sabíamos, pero esto... es cosa de no creer.

Guadyx dijo...

Tuky: pasaste por mi blog y entiendo que desde hoy en Tukylandia habra una nueva antología de Cortazar... que lindo saberlo! y que identificada me senti con tu relato acerca de tu casa... será porque habito la mia desde el año pasado, luego de tener que dejar otra... junto a una relacion... y en fin, tuve que rearmarme, y rearmar un hogar... y en eso estoy!
Te dejo un beso grande y las gracias por pasar por mi blog. Alli te contesté!