29.7.10

Es fácil

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El 25 de junio de 1967 nacieron niños y debe haber muerto alguien; posiblemente un desconocido le regaló flores a alguien, y seguro un kioskero sonrió pero también, pasó otra cosa...

A las 20:54 estaba al aire “Our World” (Nuestro mundo), gracias a los satélites Intelsat-I "Early Bird", Intelsat-II y ATS-1, casi 400 millones de personas en todo el mundo vieron la primera transmisión en vivo de un programa.

Estamos hablando de la primera vez que todo el planeta vería lo mismo.
Estamos hablando de cómo se aprovecharía ese espacio de tiempo, de cuánto valor se le da a la comunicación.
O sea, no estamos hablando de Tinelli “en vivo” mostrando culos en la pantalla o a Nina Pelozo bailando en un caño.

En los 125 minutos que duró el programa participaron 26 países que previamente acordaron no mostrar nada relacionado con asuntos políticos.
Canales de Europa, Norteamérica, América Central, África, Japón y Australia fueron los encargados de aportar lo mejor de su cultura; por ejemplo, España aprovechó para mostrar a Picasso y a la soprano María Callas, Canadá mostró imágenes de un vaquero local, México se despachó mostrándole al mundo el nacimiento de un niño y un espectáculo de danza. Otros países mostraron sus paisajes más representativos, o sus monumentos.
¿Qué hizo Gran Bretaña? llamó a...The Beatles.
Entonces, desde los estudios Abbey Road se escuchó “All you need is love”



Pero ahí no termina la cosa, porque una cosa es escuchar y otra oír.
Más que distinto es mirar a ver...

Entre el público podés ver que están Mick Jagger, Marianne Faithful, Eric Clapton y Keith Moon, sentados y haciendo los coros.
Ahora, si “oís” la canción descubrirás que no es solo una: empieza con “la Marsellesa” (el himno nacional francés) y al final se puede oír la segunda parte de la invención #8 en Fa de Johann Sebastian Bach, trasladada a Sol e interpretada con dos piccolos, "Greensleeves" (con cuerdas), "In The Mood" de Glenn Miller (de la época dorada del swing) con saxofón, uno de los primeros éxitos de The Beatles "She Loves You" coreado espontáneamente por Paul y, la "Marcha Príncipe de Dinamarca" de Jeremiah Clarke al final.

Que distinta sería la televisión si hoy se le diera real importancia a cada segundo en vivo y no a los que, de vivos, aparecen en ella.

Me encantó lo que hicieron los Beatles, me emocionó la letra tanto como el mensaje de cada detalle. Hay que tener talento para recorrer la historia de la música y mandarla al mundo entero...

¿No es hermoso aprovechar un medio de comunicación (sea el que sea) de esa manera?

Creo que voy a ponerme un papelito en algún lado que diga “Tuky All you need is love” solo para recordarme que este bar también, es un espacio que debería usar como un mensaje adentro de una botella que tiro al mar del mundo de vez en cuando.

Tengo que recordarlo...

Como lo que dijo Paul, ¿viste?:
"Nos dijeron que seríamos vistos mientras grabábamos el tema por el mundo entero, así que teníamos un mensaje para el mundo: Amor. Necesitamos más amor en el mundo"


27.7.10

Cuando tuve relaciones sexuales con Ricardo Fort

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La otra vez me dijeron (otra vez) que mis pos son largos, “demasiado” largos.
Tengo un grupete de razones que justifican mis “larguras”, razones que dicho sea de paso son, completamente refutables.
Puedo explicar estas razones de forma larga o corta. Adivina adivinador ¿de qué forma lo explicaré primero? sí!!! de la larga!!
“Largura empática” este principio Tukysino se explica poniéndose en el lugar del otro, ¿qué quiere decir esto? pues bien, supongamos que yo soy otra que entro a este blog y veo un choclazo enooorme de letritas que a su vez forman palabras, palabras que a su vez forman oraciones, oraciones que a su vez hacen un pos, largo (este último renglón fue redundante y largo, ja!).
Como decía supongamos que soy otra que veo algo largo ¿que haría? cierro la ventana y me voy a leer el horóscopo de Clarín.
¿Pero entonces escribís largo para que no te lean? sí y no; si escribo largo y alguien comenta, eso quiere decir que me soportó todos esos renglones, eso quiere decir que me dedicó un precioso tiempo de su existencia, eso quiere decir (haciendo uso de mi ego de escritora) que contribuí a la lectura en un mundo donde todo se lee como se come en macdonalds.
Un flogger no leería jamás este bar, por dar un ejemplo (como que alguien me diga: “yo soy flogger y te leo”, sepa que me cagará horas de ponerle un título a esta razón y no fue moco de pavo elegir: “largura empática”)
Entonces, escribo largo por “largura empática” y de esta manera me garantizo lectores que gustan de la lectura y comentarios que, aunque sean pocos, valdrán por cientos (chupate esa mandarina!)
Además de lo que implica la “largura empática” tengo otra razón llamada “Complejo de abuelita con lentes”.
Esta razón tiene que ver con mi forma de hablar.
Ej. si me preguntan…

(acá pongan unos cuantos renglones con una historia interesante)

¿Ven? yo no podría responder: …

(acá pongan esa historia anterior pero, resumida en una frase)

Porque resulta que yo para entender algo necesito ir al origen, empezar desde cero y cuando hablo, cuento las cosas como un cuento (esto me lo han dicho otros). Claro, que aburro muchas veces, pero lola che, yo hablo así.
Entonces, cuando me siento a escribir, escribo como si estuviera hablando. Y a la hora de contar algo aparece ese “complejo de abuelita con lentes” que te cuenta un cuento.
“Largura empática”, “Complejo de abuelita con lentes”… ¿qué otra razón tenía para escribir largo? ah! sí: “Resistencia egocéntrica”.
La “resistencia egocéntrica” tiene que ver con autoconvencerme a mi misma que si tengo un espacio es mejor que lo use sin aplicar las reglas mediáticas.
Esto quiere decir que no pienso cambiar mi forma de escribir para ganar seguidores.
Y ya que estoy vamos a conocer la faceta malvada.
Resulta que ya no alcanza con hacer proselitismo barato en la calle, en la televisión y en la radio no, parece que mucha gente que está a favor de nuestra “excelentísima señora presidenta” y que avala cuanta pelotudes se le ocurre, no han tenido mejor idea que invadir también los blogs.
Esta gente ¿qué hace? abre un blog que linda casi, con el fanatismo de un hincha de chacarita, escribiendo posteos que te hacen pensar que no tenemos una presidenta sino, a la mismísima reencarnación de buda gobernándonos.
Y yo que en el 99% de las ocasiones estoy a favor de que la gente escriba, juro por mi gata, que apoyo incluso a estos blogs; porque puedo no estar a favor, pero tienen su derecho a escribir y que otros (que obviamente, no soy yo) los lean.
Pues bien, fíjense que el chiste no termina ahí, porque no solo abren un blog (o varios) sino que utilizan el botoncito “seguir” para hacerse publicidad.
Y ahí, gracias a ese botoncito, es donde yo siento que me sube la tanada (que no tengo) y me da ganas de agarrar una botella, nafta y un fósforo y salir a patear tachos (?)
Me explico. Cuando alguien nuevo aparece en la listita de seguidores, voy a ver su blog porque siempre, siempre, me interesa saber qué escribe quien me sigue.
Total que creo que ya llevo eliminados más seguidores de los que tengo.
Hoy por ejemplo entró el seguidor “x” (a quien obviamente, no le hago publicidad), y fui a su blog para encontrarme que era uno de estos casi llamados “la presidenta es la reencarnación de la madre teresa cruzada con evita y maikel yakson”. Ah!! nooooo, ¿a mi? a mi noooooo. Entonces, apliqué el “bloquear seguidor” toma!.
Escribo largo porque es mi manera de “resistir” de no escribir pos cortos cuando todos quieren la brevedad y que todo sea rápido y ya.
Resisto egocéntricamente porque aún creo que la verdadera libertad de expresión pasa por uno decidiendo escribir, y no permitiendo que se asocie la propia escritura a propagandas baratas.
Obviamente la presidenta y yo tenemos distintas opiniones sobre la “libertad de expresión” y a ella no le conviene que “su gente” me siga a mi…justo, a mi.



faa ya llevo 2 páginas de guor
4.839 palabras
Genial. ¿En qué estabas, Tuky? ah! sí en que hoy leí este fragmento de Javier Cercas:

“Escribo porque me aburro y porque si no escribiera me aburriría muchísimo más. Escribo porque escribir no sirve absolutamente para nada y sin embargo mientras escribo tengo la absoluta seguridad de que sirve absolutamente para todo. Escribo porque absolutamente nada tiene ningún sentido y sin embargo mientras escribo absolutamente todo parece tener un sentido absoluto (...)
Escribo (me explico) porque no sé hacer nada útil, ni siquiera atarme los cordones de los zapatos: si supiera curar a los enfermos, no escribiría; si supiera rematar en plancha un libre indirecto, créanme, no escribiría. Escribo porque sí y porque me da la gana, y a quien le parezca mal que me lo diga en la calle. Escribo para poder pensar (esto, creo, lo dijo Cabrera Infante). Escribo porque cuando escribo tengo la impresión acusadísima de que soy una persona inteligente y también de que todos los que me rodean son todavía más inteligentes que yo, sólo que ellos no se dan cuenta”


-No estabas en eso Tuky-
Cierto, perdón.
Estaba en que escribo largo por varias razones y que puedo explicarlas de forma larga o corta y opté primero, por la forma larga.
¿Y la corta?

"Estoy sentada aquí viendo las ruedas girar y girar"





21.7.10

No sé, Charles, no sé

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Me gustan las ventanas y caminar mirando para arriba pescando balcones.
Bueno, ahora que lo pienso más de una vez he pensado que de tener mucho, mucho dinero pintaría unas cuantas fachadas que me parecen exquisitas.
Sí, así de gratis pintaría balcones y ventanas.
Por ejemplo, este balcón:


De ser por mi pintaría toda esa fachada de blanco y arreglaría esos preciosos vidrios con colores estilo vitraux, a las rejas las pintaría de azul y así de gratis, llenaría los balconcitos de plantas con macetas que hagan juego con los colores del vitraux.

Todos los días, cuando estoy doblando la esquina, que me llevará a este balcón, pienso: “hoy lo veré pintado” y al verlo así, gastado y agonizante le digo: “ya falta menos” (como quien tira una moneda en una fuente esperando que un sueño se cumpla)

Hay una ventana que me hace sonreír a diario.
Cuando el semáforo me detiene en esta esquina, levanto la vista y ahí está:


la ventana enamorada del cielo, en los días de sol.

Y ¿a que venía esto de las ventanas? a que hoy leí algo de Charles Baudelaire:

“Quien mira desde fuera a través de una ventana abierta, no ve nunca tantas cosas como el que mira una ventana cerrada. No hay objeto más profundo, más misterioso, más fecundo, más tenebroso, más deslumbrante, que una ventana iluminada por una candela. Lo que se puede ver a la luz del sol es siempre menos interesante que lo que pasa detrás de un cristal.”



No sé, Charles, no sé.
A veces son también interesantes las ventanas que se abren por dentro mirando balcones cerrados, a la luz del sol.

17.7.10

Y

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Y entonces, te encontrás haciendo aquellas cosas que tenías miedo de hacer.
Y entonces, se te acelera el corazón con el sonido de un timbre y la casa se llena de luz.
Y entonces, hay puré para dos.
Y entonces, cuando leés que alguien dijo: “no me casé con el príncipe azul, me casé con el mejor de los ogros”, lográs ver más allá y comprendés lo importante de la bella esencia.
Y suena en la casa música que vos, sola, no pusiste.
Y compartís un marroc que esta vez vos, sola, no compraste.
Y la vida se vuelve dulce... dulce.
Y te reís de cosas simples, de chistes tontos.
Y te asombran los pasos desnudos que se acercan.
Y te enamora un beso que te despierta el alma como si siglos, llevase dormida.
Y abrís los brazos y se te llenan las pupilas.
Y te encontrás extrañando una voz que hace milenios no escuchás cuando apenas, pasó una hora.
Y los colores brillan y se te resalta el día.
Y la gata maúlla por los dos.
Y las cosas no son ya, tan malas.
Y sabés que nadie es perfecto, que él no es perfecto, que vos no sos perfecta y eso es lo perfecto.
Y “alegría” es sinónimo de descubrir que algunas “y”, no necesitan signos de pregunta.
Y te asombrás de un cuello, de una caricia, de una mirada, de un gesto mínimo.
Y disfrutás de los detalles que te parecían muertos. Disfrutás de ver como sostiene una tasa, disfrutás de un desperezo a la mañana, de tirarte en el mar calmo de otro cuerpo sin miedo a ahogarte.
Y decís cursilerías como si fuesen grandes verdades y de alguna manera lo son, inevitablemente.
Y entonces, cuando sucede este pequeño gran milagro de sentir, elegís...
Elegís quedarte.

12.7.10

Hoy

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Hoy,
leí esto:

Hoy quiero escribir cualquier cosa que sea tranquila y sin modas, algo como el recuerdo de un alto monumento que parece más alto porque es recuerdo. Pero quiero, de paso, haber tocado realmente el monumento

Clarice Lispector


me gustó.

Hoy,
vi esto:



y me reí mucho, mucho, con la cara del ratón.

Hoy,
Buenos Aires estaba frío pero no me importó.

Hoy,
tuve puesta una sonrisa capaz de derretir los polos, los monumentos y los ratones

10.7.10

El peso justo

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Escribo y escribo. El Word marca que son tres hojas.
A dos milímetros de la palabra “publicar”, escucho algo. Y resulta que ese “algo” es la condensación de mis tres hojas. Ese “algo” tiene el peso justo de todas, todas, todas mis palabras.
Sombreo todo de azul, toco el “supr” y desaparece lo escrito.
Y así bajito (como susurrando grandes secretos) tipeo ese algo:


-de todas las ventanas de Buenos Aires, justo, fue a pasar frente a la mía-







PD: Y pongo a Michael Buble y bailo con sus palabras:

Pájaros que vuelan alto,
¿saben cómo me siento?.
Sol en el cielo,
¿sabes cómo me siento?.
Brisa moviéndote lentamente,
¿sabes cómo me siento?

Es un nuevo amanecer
es un nuevo día
es una nueva vida para mi
y me siento bien,
me siento bien.

Peces en el mar,
¿saben cómo me siento?
Río corriendo libremente,
¿sabes cómo me siento?
Flor en el árbol,
¿sabes cómo me siento?

Libélula bajo el sol,
¿sabes lo que quiero decir, no?
Mariposas divirtiéndose,
¿saben lo que quiero decir?

Dormir en paz cuando el día termina
eso es lo que quiero decir.
Y este viejo mundo es un nuevo mundo,
y un mundo valiente
para mi,
para mi.

Estrellas, cuando brillan
¿saben cómo me siento?
Perfume del pino,
¿sabes cómo me siento?

La libertad es mía
y sé como me siento

Es un nuevo amanecer,
es un nuevo día,
es una nueva vida para mi,
y me siento bien,
y me siento bien,
me siento tan, bien.

6.7.10

Puercoespina

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Y no, ¿viste?, yo no escribo “notas” en este blog, por una simple razón: no soy periodista.
Y sí, a veces peco de publicar lo que pienso (así como sale y sin pensármelo dos veces)
A veces, peco de hablar de cosas que otros considerarían “vida privada”. A veces, censuro un poco (más ahora, que cualquiera puede leer… es inevitable)

Hoy hice un recorrido de blogs, ya sabés; saltás de un link a otro y de ese, a otro. Pero hoy lo hice con links que no conozco.

Antes que se mal interprete, aclaro: me gusta que la gente escriba. Me gusta que se tomen el tiempo de abrir un blog, de seguirlo día a día.
Me gusta sorprenderme con un un blog, decir: -guauu esto le salió lindo-
Y no hablo aquí, de blogs temáticos (ej. informáticos, temáticos, literarios,etc.) hablo de los blogs que me gustan leer a mi: los personales.

Hoy, entre los “personales” desconocidos noté que son... tan prolijitos, tan exactos...
Noté muchos nacidos en el 2009. Lindo año para abrir un blog (?)

Dicen que uno ve lo que quiere ver, quizás por eso noté ese deseo de agradar, de quedar bien con dios y con el diablo, ese deseo de no ofender a nadie que te deja preguntando: -y vos, ¿qué mierda opinás realmente?-

Tan precisos, tan pulidos, tan... “que bueno/a que soy”
Tan diplomáticos, tan...

Supongo que hay un deseo de agradar en todos.
Supongo que es válida aún, esa alegría que te da recibir muchos comentarios por lo escrito y tener 1000 seguidores. Pero, ¿los comentarios y los seguidores justifican escribir lo que el otro quiere leer?

Seguramente el fin que cada uno busca en la escritura es distinto.
Por eso no juzgo, solo me pregunto: ¿Qué pasaría si los blogs personales realmente fuesen personales, si realmente mostrasen a quien está detrás de lo escrito?
Exponerse...
Supongo que no todos quieren hacerlo. Altos precios han de pagarse por decir determinadas cosas.

¿A qué venía todo esto?
Ah, sí, a que leyendo cosas tan correctitas me asalta un deseo (nacido en las tripas) de ir para otro lado, como un deseo de putear, de mostrar otro costado (o al menos intentarlo).
¿Para diferenciarme? no lo sé, quizás tiene más que ver con las ganas de decir otra cosa que no suene a un libro de autoayuda.

Por ejemplo:
No seguí el mundial.
Me cagué en el mundial.
Waka Waka ¿sabés de donde salió? de un cantito de combatientes del ejército camerunés durante la segunda guerra mundial. Motivaba a los militares con una letra que decía algo como: “eres un buen soldado, elegir sus batallas”.
Pero que cosa más bonita che! todos a favor de la paz, cantando algo que cantaban “militares” (gente buenita y con respeto por la vida si las hay)
¿Sabés donde podés meterte el Waka Waka?...

“tuky vos pensás mucho, es solo una canción, además se unen un montón de países lo ve todo el mundo, es deportivo”
ajá, ajá, las patadas entre hombres son re deportivas.
“tomen brasileros putos” ajá ajá, cierto, que el mundial es un acto de “unión”.

“Yo al Diego lo re banco, es el mejor jugador del mundo, el gol con la mano!! un capo!!” ajá, ajá.
Sí, es cierto le das una pelota y con las patas, hace lo que quiere.
Ahora, yo tengo unas duditas ¿qué es el mejor deportista del mundo? ¿Qué es ser deportista? ¿Qué hubiera demostrado “el Diego” si en aquel gol metido con la mano le hubiera dicho al juez: -no, mire Don, anule, anule porque esto es anti deportivo, yo amo el fútbol y esto fue básquet-?
Claro, cómo iba a hacer una cosa así, es demasiada ética deportiva.

“tuky vos sos muy utópica” ajá, ajá. lo sé.

Y ahí tenés, un mundial en África que seguramente ayudará mucho a esa tierra y se acabará el hambre.
Tengo otra dudita ¿la corneta poronga esa, puede ser soplada por un nene desnutrido?

Aguante el mundial que dice ser lo que no es.
Aguanten los blog personales que ya no son personales.
Aguante Eusebio que me dijo: “mi estimada, usted, se ha transformado en una puercoespina”

“tuky sos una jodida” ajá. Es cierto, todavía me gusta ver los bellos cristales y más allá de ellos, también

Autora de la foto: Chirusa


Últimamente ando en el intento de no escribir palabras, ¿cómo llamarlas?: políticamente correctas.
Suerte que todavía creo que hay, por ahí, gente inmune a mis púas.

5.7.10

Nada que decir

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Estoy emo
¿y qué?

Acá está el videito del día (para la gente a la que le gusta "la gente feliz" los 365 días del año)



pd: si alguien tiene el "soma" de Aldo Huxley avise

4.7.10

Telegrama

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.sommier genial. cláris chocha. escritorio vendido. dvd en cuarto. fotos después. deco sin terminar. living lío. cuerpo duele. Tuky.

2.7.10

No tengo ganas de escribir.

13 comentarios
Bueno, no es que no tengo ganas de escribir. No tengo ganas de escribir cómo me siento.
No tengo ganas de contar que corrí y compré el sommier, y el acolchado (negro, como quería).
No tengo ganas de contar que compré mi primer juego de sábanas de dos plazas después de casi tres años. Grises, con un vivo rojo. Sí, gris (la vida tiene grises dicen) y una línea apenas roja (para contradecir el gris, no más)
Y no tengo ganas de hablar de que se me ocurrió pintar un cuadro.
Sí, cambiaré ese de esa pareja. Ese, que hoy, particularmente, me parece más que una utopía una mentira. Ese cuadro hoy, es una bofetada en la cara.
Así que en honor a la vida sana se me ocurrió pensar llevar los arabescos que tiene mi zippo a un cuadro. Sí, y eso colgaré ¿por qué? porque tiene un significado importante para mi. ¿Qué otra razón tendría que haber?
Y no. No tengo ganas de contar que vendí el escritorio y que la camita que me llevó tres semanas pintar de blanco se la llevará mi vieja para decorar el que antes era mi cuarto.
Y no. No tengo ganas de comentar la discusión que tuvimos con mi vieja, por el horario en que vendría o no, a buscar las cosas.
No tengo ganas de contar que en una llamada me cambió todos mis planes y me complicó todo lo que quería para mi sábado.
Tampoco tengo ganas de contar que me molesta no tener fuerza para desarmar yo sola el escritorio y llevarlo al living hasta que Eusebio venga a buscarlo. Porque no se trata de la fuerza, sino de la molesta soledad de hacerlo justamente, sola.
Mi día que debería ser feliz se transformó en un montón de excusas idiotas y cero ganas de hacer.
No me gusta hacer todo a las corridas.
Vaciar el escritorio, sin saber donde meteré las cosas
Desarmar la cama, sin tener las herramientas para hacerlo.
Tengo un día para vaciar el cuarto y estoy enojada.
Y no, no tengo ganas de contar que veo la parte mala en lugar de ver la parte buena y decirme: “wiii Tuky, te animaste y te compraste un sommier de la san puta y es hermoso el acolchado y los almohadones y lo que tenés pensado para decorar”, no, no tengo ganas del optimismo barato.
Tampoco tengo ganas de contar que hoy no fui amable con el tachero y que le ordené que baje la maldita radio que solo pasa canciones de amor en las que hoy, hoy no creo.
Tampoco tengo ganas de contar que estoy cansada, que Cláris no tuvo mejor idea que pasar la noche lamiéndome la cara sin dejarme dormir. Sí, la ternura a veces molesta.
Y no, no tengo ganas de contar que debería estar feliz y no lo estoy.
Que me molestaron las parejas de la mano.
Que me fastidió la gente hablando de fútbol.
Que no supe encontrar en mi día nada, que lo vuelva brillante. Me fastidia llegada la noche reconocer que el día fue una mierda porque no tuve ganas de cambiarlo.
No tengo ganas de contar nada de todo esto.
Pero de alguna manera lo estoy contando ¿cierto?
Sí. porque comprar un maldito sommier de dos plazas para dormir sola, me da miedo.
Sí. porque tengo miedo de que la cama sea kilométrica y deprimente.
Sí. porque tengo miedos irracionales y me doy cuenta. “de última tuky, vendés todo al cuerno y listo ¿Dónde está el problema?”
Ciertamente, no hay problema.
Yo, soy el problema
Así que cumplo mi misión. Un pos más como me prometí.
¿Qué música le va a este pos? la que se ve a la derecha.
Sí, soy un amor, y soy re tierna y también soy re dulce e incondicional, pero también tengo días como estos, donde las cosas no son tan fáciles.
Donde una conversación me entristeció y donde yo, no tuve otras ganas más que las de apagar el mundo y dormirme.
Sí, esto también, soy yo.
Y este pos es, al menos, un intento de no falsear algo que no soy: “si ser uno es ganar ¿por qué mentirse?”
Resistir
Quizás de eso se trate todo.